Estar bien

Lo que nadie te explicó de la perimenopausia

Cambios en el ciclo menstrual, alteraciones del ánimo, bochornos y trastornos del sueño pueden ser señales tempranas de este periodo.  

Aunque muchas mujeres asocian la menopausia con un evento puntual, lo cierto es que existe una etapa previa llamada perimenopausia, que puede extenderse por varios años. Se trata de un período de transición hormonal que no siempre es fácil de identificar y que, en muchos casos, genera dudas, confusión y subdiagnóstico.

Según Victoria Cancino, matrona de DKT Chile, la menopausia -definida como el último sangrado menstrual- suele presentarse entre los 45 y 55 años, por lo que la perimenopausia puede comenzar aproximadamente desde los 40 años.

Uno de los primeros signos de alerta son los cambios en el ciclo menstrual. Es muy común que un mes se menstrue, otro no, que un mes sea abundante y otro muy escaso o que se suspenda por un tiempo y luego vuelva.

A estos cambios se pueden sumar otros síntomas como alteraciones del ánimo, irritabilidad, tristeza o cambios emocionales repentinos, bochornos o sofocos asociados a variaciones en la percepción de la temperatura, trastornos del sueño y modificaciones en el apetito.

Si bien muchas mujeres identifican la perimenopausia por cómo se sienten, existen herramientas clínicas que permiten confirmar esta etapa. “Hay exámenes de sangre que miden niveles hormonales, principalmente FSH y, en algunos casos, LH. Estas hormonas nos permiten determinar si estamos o no en este periodo”, explica la matrona.

Sin embargo, hay personas que no sienten absolutamente nada y se dan cuenta de que llegaron a la menopausia simplemente porque nunca más volvió el sangrado. En esos casos, el diagnóstico se confirma netamente con exámenes.

Eso sí, estos estudios no permiten predecir cuánto tiempo durará la perimenopausia. “Los exámenes indican si estamos comenzando o no el proceso, pero no nos dicen si va a durar uno o tres años. Eso es muy variable”, aclara Cancino.

La consulta médica es clave, especialmente porque muchos síntomas pueden confundirse con otras patologías, como problemas de tiroides, alteraciones de la glicemia u otras condiciones.

En cuanto a los cuidados y tratamientos, la especialista aclara que no existe una solución única. “Todo depende de los síntomas, de los resultados de los exámenes y del estado de salud general. Hay mujeres que requieren terapia hormonal de reemplazo, porque los síntomas son muy intensos, pero otras se manejan perfectamente con tratamientos locales o medidas más simples”.

Por ejemplo, en casos de resequedad vaginal, el uso de lubricantes puede ser suficiente. A veces, con vitamina E o tratamientos locales, se solucionan molestias como sequedad de la piel o picazón.

Cancino recalca que el acceso a estos exámenes en el sistema público es limitado, ya que no están incluidos dentro de las canastas básicas de atención primaria, por lo que muchas veces se deben realizar de forma particular.

Informarse y comprender que la perimenopausia es un proceso natural, pero no invisible, es clave para transitar esta etapa con mejor calidad de vida y acompañamiento profesional.

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