Crónica

Falta de fiscalización a laboratorios extranjeros desafía a la producción farmacéutica local

Laboratorio Chile advierte sobre la necesidad de fortalecer la producción nacional de medicamentos, mejorar los procesos de certificación a productos foráneos y reconocer el valor de los empleos y capacidades que genera la industria en el país.

Entre 2023 y 2024, la planta productiva de Laboratorio Chile fue fiscalizada por el Instituto de Salud Pública (ISP) unas 20 veces, al igual que otras compañías farmacéuticas que producen medicamentos en el país.

Así, los 25 laboratorios de producción nacional sumaron 544 fiscalizaciones en el periodo, mientras que los laboratorios de otros países, que importan medicamentos a Chile -del orden de 1.869- apenas recibieron siete inspecciones.

Para José Luis Cárdenas, director senior de Asuntos Corporativos de Laboratorio Chile, en un contexto de aumento de las importaciones de fármacos, es a lo menos complejo desconocer si los medicamentos que ingresan al país cuentan con los estándares de calidad de producción, almacenamiento y distribución.

 “Una planta productiva como la nuestra, de gran envergadura, se rige por políticas de calidad muy estrictas, versus plantas en el extranjero que importan a Chile, donde no se certifica su origen ni proceso”, explica.

Estas significativas brechas en la certificación de procesos de calidad preocupan a Laboratorio Chile, ya que no sólo pone en riesgo la salud de las personas, sino que además desalienta la producción local de medicamentos y pone en riesgo su competitividad.

“En estas condiciones parece más fácil importar medicamentos que producirlos en el país. Nosotros no queremos que nos fiscalicen menos o que se bajen los estándares, sino que se fiscalice de la misma forma a los laboratorios extranjeros que importan”, precisa.

Laboratorio Chile está impulsando una posible solución: que se incluya en la Ley de Presupuesto 2026 una glosa que permita destrabar las asignaciones presupuestarias al ISP y cuente con los recursos para que pueda fiscalizar en el extranjero. Por otro lado, también propone hacer una modificación en las bases de licitación de la Central Nacional de Abastecimiento (Cenabast) para que se otorgue un mayor puntaje a los laboratorios que sí cuentan con las acreditaciones de calidad y son supervisadas por la autoridad sanitaria del país.

Cárdenas indica que de mantenerse esta tendencia en el largo plazo, “podría generar una disminución significativa de las capacidades de producción local, lo que llevaría al país a una dependencia inusual de fuentes externas. Eso, sin duda, es una preocupación que deberíamos considerar detenidamente todos los actores del sistema de salud».

Agrega que hoy Chile tiene una oportunidad estratégica para convertirse en un hub farmacéutico regional. “Fortalecer la producción local, mejorar la fiscalización en el exterior y reconocer el valor de los empleos y capacidades que genera la industria son pasos esenciales para avanzar hacia una cadena de suministro más resiliente”, añade.