Hoy, los procedimientos como la angioplastia y el bypass son invasivos, tienen un 60 % de éxito en casos crónicos y requieren largos tiempos de recuperación. Los nuevos microrobots prometen elevar esa tasa al 80–90 %, con menores riesgos y una intervención menos traumática.
Investigadores de Drexel University de Estados Unidos y del consorcio KEIT (Corea y EE.UU.) han desarrollado “microrobots” helicoidales, formados por cadenas de micro‑beads magnéticos que se desplazan a través del torrente sanguíneo orientados por campos magnéticos externos, con el objetivo de eliminar el colesterol de las arterias.
Los robots se introducen en el vaso sanguíneo mediante catéter. Luego, su diseño tipo “tornillo” les permite perforar y aflojar las placas de colesterol endurecidas. Tras esta primera fase, un pequeño “taladro vascular” termina de eliminar los restos mientras los robots biodegradables liberan anticoagulantes para prevenir futuras obstrucciones.
¿Por qué esto es relevante? Hoy, los procedimientos como la angioplastia y el bypass son invasivos, tienen un 60 % de éxito en casos crónicos y requieren largos tiempos de recuperación. Los nuevos microrobots prometen elevar esa tasa al 80–90 %, con menores riesgos y una intervención menos traumática.
Actualmente, ya han demostrado eficacia en modelos artificiales y animales, y la meta es iniciar ensayos clínicos en humanos en pocos años. Estos robots podrían usarse en tumores, administración de fármacos dirigidos, e incluso para diagnósticos precisos.
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