Estar bien

Cinco chequeos clave para confirmar la salud sexual

Muchas infecciones de transmisión sexual y otros riesgos ginecológicos pueden no presentar síntomas, por lo que los controles periódicos son fundamentales para una detección temprana.

Mantener hábitos de autocuidado y utilizar métodos de protección es fundamental para la salud sexual, pero no siempre es suficiente. Muchas infecciones de transmisión sexual (ITS), alteraciones ginecológicas e incluso algunos tipos de cáncer pueden desarrollarse sin síntomas visibles, haciendo que los controles ginecológicos periódicos sean una herramienta esencial para la detección temprana y la prevención.

Victoria Cancino, matrona de DKT Chile, enfatiza que lo ideal es realizar controles ginecológicos al menos una vez al año, ya que estas consultas permiten construir una historia clínica, identificar factores de riesgo y definir qué exámenes son necesarios según la edad, antecedentes familiares y estilo de vida de cada paciente.

Actualmente, las recomendaciones de edad responden principalmente a lineamientos ministeriales y programas preventivos, pero muchas veces no reflejan completamente la realidad actual de la población.

En ese contexto, los principales chequeos incluyen:

-PAP (Papanicolau): recomendado desde los 25 años para detectar lesiones en el cuello uterino y prevenir el cáncer cervicouterino.

-Test de VPH: examen que detecta el Virus Papiloma Humano y que suele comenzar a realizarse desde los 30 años.

-Ecografía mamaria: puede indicarse desde los 30 años cuando existen factores de riesgo o antecedentes familiares.

-Mamografía: recomendada generalmente desde los 40 años como parte de los controles rutinarios.

-Exámenes para ITS: dependiendo de la evaluación clínica y antecedentes sexuales de cada persona.

Además de los exámenes de laboratorio, los especialistas destacan la importancia del examen físico realizado por profesionales capacitados, ya que puede permitir identificar anomalías o señales de alerta.

Todavía persiste la idea errónea de que ciertos controles dejan de ser necesarios con la edad o al tener pareja estable. Sin embargo, la actividad sexual y los riesgos asociados pueden mantenerse durante distintas etapas de la vida.

“Muchas veces se piensa que después de cierta edad ya no es necesario controlarse, pero eso no significa que desaparezcan los riesgos. Hoy vemos personas que inician nuevas relaciones a los 50 o 60 años y siguen necesitando prevención, chequeos y acompañamiento profesional”, comenta la especialista.

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