Crónica

El shock físico y emocional del cáncer de cabeza y cuello

Esta enfermedad afecta la capacidad para realizar actividades cotidianas como hablar o tragar de manera correcta, por lo que genera depresión, ansiedad y aislamiento social en quienes la padecen, perjudicando su calidad de vida.

A nivel mundial, más de 660.000 personas son diagnosticadas cada año con cáncer de cabeza y cuello, que afectan distintos órganos de esta zona del cuerpo, como la tiroides, garganta, boca, amígdalas y piel de la cara, entre otras, de acuerdo con International Agency for Research on Cancer.

En Chile, entre 400 y 500 personas fallecen anualmente producto de esta patología, según cifras del Instituto Nacional del Cáncer.

Una de las principales dificultades para enfrentar esta enfermedad es que los síntomas son diversos y muchas veces se confunden con otros problemas y no generan alarma, terminando en un diagnóstico tardío. Por eso, la detección precoz es de vital importancia. 

Diego Rojas, gerente médico de oncología de Merck Chile, señala que es clave consultar con un especialista si se padece durante un periodo de tres semanas dificultad para tragar, bultos en el cuello, cambios en la voz o ronquera que no mejora, sangrado por la nariz, úlceras o heridas que no curan y/o ahogos frecuentes.

Este cáncer también puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes, ya que perjudica funciones esenciales como el habla, la deglución y la apariencia física, generando además dificultad para pronunciar palabras, tragar alimentos y líquidos, e incluso respirar.

De hecho, hay tumores o tratamientos como la cirugía y la radioterapia que causan deformidades faciales, cicatrices y pérdida de cabello, lo que daña la autoestima y la imagen corporal, a lo cual se suma el mayor riesgo de infecciones bucales.

“Este cáncer es silencioso y muchas veces olvidado frente a otros, pero lo cierto es que su impacto a nivel físico y emocional es tremendo, ya que afecta la capacidad para realizar muchas actividades cotidianas, generando depresión, ansiedad y aislamiento social en quienes lo padecen”, destaca Rojas.

El  especialista recalca la importancia de que los pacientes cuenten con un tratamiento con enfoque multidisciplinario, que involucre a médicos, cirujanos, oncólogos, nutricionistas, fonoaudiólogos y otros profesionales de la salud. 

“La detección temprana es clave para mejorar el pronóstico y reducir el impacto en la calidad de vida. La rehabilitación y el apoyo psicológico son fundamentales para ayudar a los pacientes a superar los desafíos físicos y emocionales asociados con esta enfermedad, pero también es importante contar con un sistema de salud que tenga la cantidad de expertos necesarios para acceder a este tipo de tratamiento”, agrega.

Para prevenir esta patología, el experto recomienda limitar el consumo de tabaco y alcohol, acudir al dentista regularmente, evitar el consumo de marihuana y usar protección cuando se practica sexo oral para evitar infecciones por el virus del papiloma humano, el cual está asociado a un aumento de este tipo de cáncer en los últimos años.