El compuesto posee propiedades antiinflamatorias capaces de mejorar parámetros bioquímicos y el tejido del hígado.
Una investigación liderada por académicas de la Universidad de Talca abrió nuevas expectativas en el tratamiento de enfermedades metabólicas.
El estudio analiza los efectos de la Maresina 1, un derivado del Omega 3, que mostró mejoras en el daño hepático asociado a la diabetes y la obesidad.
Las investigadoras Jéssica Zúñiga Hernández y Roxana Orrego Castillo destacaron que este compuesto posee propiedades antiinflamatorias capaces de mejorar parámetros bioquímicos y el tejido hepático.
Además, recomendaron mantener una alimentación rica en Omega 3, presente en pescados, linaza, chía y huevos, como apoyo para la salud metabólica.
Actualmente, el 11,1% de la población mundial vive con diabetes y cerca del 65% de los pacientes con diabetes tipo 2 presenta hígado graso, una condición que aumenta el riesgo de complicaciones hepáticas.
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