Reportaje

La verdad sobre la menopausia

Bochornos, cambios de ánimo y sudores nocturnos son los síntomas más comunes y se reportan en el 80% de los casos. Pero la pérdida de estrógeno y progesterona conlleva otras manifestaciones que deterioran severamente la calidad de vida de las mujeres.

En Chile, la menopausia se presenta mayoritariamente en mujeres entre 45 y 64 años. Según la última Encuesta Nacional de Salud, aproximadamente 1,3 millones de personas están viviendo esta etapa. Por eso, es relevante contar con información veraz y actualizada.

Los síntomas como bochornos, cambios de ánimo y sudores nocturnos son los más comunes y se reportan en el 80% de los casos. Pero la pérdida de estrógeno y progesterona conlleva otras manifestaciones que deterioran severamente la calidad de vida si no son identificadas y tratadas a tiempo, entre ellos los problemas cardiovasculares.

Así también, la baja de estrógenos está relacionada con el Síndrome Genitourinario de la Menopausia (SGM), que es el adelgazamiento, resequedad e inflamación de las paredes vaginales. Sus síntomas pueden ser angustiantes: ardor vaginal, menor lubricación durante la actividad sexual, relaciones sexuales dolorosas, además de incontinencia e infecciones urinarias recurrentes.

De acuerdo con la doctora Soledad Vallejo, presidenta de la Sociedad Chilena de Climaterio (Sochiclim), la terapia de reemplazo hormonal trata los síntomas y previene condiciones derivadas de la baja de estrógeno.

También puede prevenir la osteoporosis, evitando el riesgo de fractura, ayuda (según estudios) a disminuir el riesgo de Alzheimer, porque hay receptores de estrógeno a nivel cerebral, además del rol importante en el tratamiento del Síndrome Genitourinario de la Menopausia y los dolores osteoarticulares.  “Tres de cada cinco mujeres van a tener osteoporosis postmenopáusica por la baja de estrógenos. En tanto, el SGM afecta a un 80% de ellas”, añade la profesional.

Mitos

Hay muchas falsas creencias en torno a la menopausia y sus tratamientos.

Mito 1: No se puede hacer nada para reducir los síntomas.

Ejercitarse regularmente puede ayudar a las mujeres en la etapa de la menopausia a sentirse mejor acerca de sí mismas y a controlar los sofocos y otros síntomas. Las terapias, incluyendo los suplementos con ciertos compuestos como los que se encuentran en la soya, disminuyen los síntomas.

Mito 2: La terapia hormonal solo sirve para los sofocos.

La terapia hormonal es efectiva para tratar los diversos síntomas que acompañan el climaterio. Además, reduce el riesgo cardiovascular, osteoporosis, Alzheimer y dolores articulares.

“Al tratar el SGM, controla afecciones relacionadas con la sequedad vaginal en mujeres posmenopáusicas, como infecciones urinarias de repetición o cistitis, picazón y sensación de ardor, entre otras molestias”, indica Vallejo.

Mito 3: La menopausia afecta el deseo sexual.

Las mujeres pueden mejorar su vida sexual, aun después de la menopausia. Sin embargo, la doctora Vallejo plantea que la sequedad vaginal, producto de la disminución de estrógenos, trae consigo rigidez y relaciones sexuales dolorosas.

“Las terapias mejoran la funcionalidad de la vagina, que es un órgano que representa la intimidad de la mujer y que es parte de su sexualidad. El hecho de estar en menopausia no quiere decir que se descuide la sexualidad. La idea es  tener una buena calidad de vida”.

Mito 4: Las dificultades al dormir no tienen nada que ver con la menopausia.

Sí tienen que ver y mucho. Desde la perimenopausia hasta la posmenopausia las mujeres informan experimentar más problemas al dormir, siendo éste uno de los principales síntomas de esta condición. ¿Qué hacer? Ejercicios aeróbicos, evitar la cafeína y mantener habitaciones a temperatura agradable para controlar los sofocos.

Mito 5: La menopausia es sinónimo de mal genio y depresión.

Algunas mujeres pueden presentar irritabilidad, estrés, cambios de ánimo y alteraciones al dormir, pero es completamente normal y lo importante es identificar estas emociones y poder sobrellevarlas para que no afecten la calidad de vida, estado de ánimo ni la relación con el entorno.

Mito 6: Es inevitable aumentar de peso durante la menopausia.

La menopausia no causa el aumento de peso, aunque la reducción en los niveles de estrógenos después de la menopausia puede cambiar el almacenamiento de grasa de las caderas y muslos al abdomen, lo que hace más difícil controlar el peso con el paso de los años.

“Estudios han demostrado que las mujeres logran evitar aumentar de peso manteniendo un estilo de vida saludable y en caso de ser necesario, siguiendo recomendaciones prescritas por un profesional de la salud competente en el área”, señala la doctora Milagro Sosa, directora médica de Abbott.

Contar con información adecuada es el primer paso para tomar decisiones que conduzcan a cuidar la calidad de vida y transitar de la mejor manera por la menopausia.