Incluso si este tipo de alimentación supone una quinta parte de las calorías diarias, el hígado ya estaría en riesgo.
Un estudio de la Universidad del Sur de California, publicado en la revista Clinical Gastroenterology and Hepatology, señala que el abuso de comida rápida causa en el hígado daños similares al alcohol, ya que aumenta el riesgo de padecer la enfermedad del hígado graso no alcohólico, una afección potencialmente mortal que puede provocar cirrosis, cáncer o insuficiencia hepática.
En esta investigación, las personas con obesidad o diabetes que consumieron el 20% o más de sus calorías diarias a través de la denominada comida basura tenían niveles muy elevados de grasa en el hígado.
Además, revela que una cantidad modesta de comida rápida puede dañar el hígado también en personas con el hígado sano.
«Si esta alimentación supone una quinta parte de las calorías diarias, el hígado estaría en riesgo. Nuestros hallazgos son particularmente alarmantes, ya que el consumo de comida rápida ha aumentado en los últimos 50 años, independientemente del nivel socioeconómico», asegura Ani Kardashian, hepatóloga y autora del estudio.
La esteatosis hepática afecta a más del 30% de la población estadounidense. En España, el hígado graso no alcohólico causa más cirrosis que el alcohol.
Comida rápida sería tan peligrosa como el alcohol para el hígado
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