Dispepsia es el término utilizado para los síntomas recurrentes de indigestión que no tienen una causa obvia.
No está claro qué causa la dispepsia funcional. Los médicos lo consideran un trastorno funcional, lo que significa que las pruebas de rutina pueden no mostrar anomalías. Por lo tanto, se diagnostica en función de los síntomas.
Es un trastorno común y puede durar mucho tiempo, aunque los signos y síntomas son en su mayoría intermitentes. Se parecen a los de una úlcera, como dolor o malestar en la parte superior del abdomen.
La persona afectada también puede experimentar hinchazón, eructos excesivos, náuseas después de las comidas y una sensación temprana de saciedad al comer.
Los factores que pueden aumentar el riesgo de dispepsia funcional son el sexo femenino, el uso de ciertos analgésicos de venta libre, como aspirina e ibuprofeno, fumar, ansiedad o depresión, historia de abuso físico o sexual infantil y la infección por la bacteria Helicobacter pylori.
Los expertos de la Clínica Mayo de Estados Unidos recomiendan buscar atención médica inmediata si experimenta: vómito con sangre, heces oscuras y alquitranadas, dificultad para respirar, dolor que se irradia a la mandíbula, el cuello o el brazo y pérdida de peso inexplicable.
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