Una persona común y corriente no tiene que preocuparse por un posible contagio, ya que se requiere un contacto estrecho con las lesiones, los líquidos corporales, las gotas respiratorias que se expelen al aire y otros objetos contaminados, como la ropa de cama.
La viruela del mono es un virus que pertenece a la misma familia de la viruela, pero no hay que confundirla con esta última que causa la muerte de entre un 10 a 30 por ciento de las personas afectadas. La cepa del virus del mono que circula actualmente presenta una tasa de muerte en África del 1 por ciento o menos.
La viruela del mono se descubrió por primera vez en 1958, en una colonia de monos. El primer caso en seres humanos se informó en el Congo en 1970 y, desde entonces, los informes provienen mayoritariamente de países africanos.
«Nunca ha habido un brote de estas dimensiones fuera del África. Actualmente, hay 120 casos conocidos o bajo sospecha en 12 países diferentes. Es algo sin precedentes», afirma el doctor Gregory Poland, director del Grupo de Investigación sobre Vacunas en Clínica Mayo.
Si bien existe una vacuna de dos dosis, el especialista considera que una persona común y corriente no tiene que preocuparse por un posible contagio, ya que se requiere un contacto estrecho con las lesiones, los líquidos corporales, las gotas respiratorias que se expelen al aire y otros objetos contaminados, como la ropa de cama. Además, las mascarillas quirúrgicas son muy útiles para proteger contra este virus.
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